En los últimos meses parece que está de moda entre corporaciones locales y ayuntamientos hablar de poner fin y coto a las colonias felinas. Hoy, en Mascotea, vamos a aprender algo más sobre este tema que, además de ser noticia, es fuente de preocupación para los amantes de las mascotas como tú. 

¿Qué es una colonia felina?

De forma simple, podríamos decir que una colonia felina es un grupo variopinto de gatos que viven juntos en un entorno determinado, normalmente urbano. Las colonias felinas están formadas por machos y hembras de diferentes tamaños, razas (o mezcla de razas), edades y características físicas.

Las colonias de gatos llevan existiendo "desde siempre" y sus miembros gatunos han interactuado con los seres humanos de todas las épocas y culturas. En los últimos años y de forma paralela al aumento de la concienciación de los derechos de los animales, cientos de mascoteros, protectoras y asociaciones luchan porque se preserve tanto la salud como el bienestar de estos pequeños vecinos peludos.

 

Gatos callejeros en Madrid (España) 01
Cientos de mascoteros, protectoras y asociaciones luchan por su bienestar

"Pan para hoy y hambre para mañana"

Algunas personas disfrutan muchísimo alimentando a las colonias felinas de su barrio o pueblo pero, según algunas asociaciones de protección de los animales, esta buena voluntad es insuficiente e, incluso, contraproducente.

Estas asociaciones abogan porque se proteja y atienda de forma integral a estos grupos de felinos callejeros. Proponen diferentes acciones como:

  • Controlar la natalidad de la colonia esterilizando a los animales que la forman.
    Tengamos en cuenta que cada gata de una colonia puede dar a luz a 5 o 6 gatitos tres o cuatro veces al año. Aunque una parte de estos cachorros fallezcan durante su infancia (la vida en la calle es muy dura) muchos otros crecerán y seguirán contribuyendo a aumentar la colonia felina mes a mes.
  • Controlar la salud de los gatos vacunándolos al menos una vez en su vida.
    Los animales callejeros están expuestos a muchas más enfermedades que nuestras mascotas domésticas ya que viven en entornos anti higiénicos. Al entorno sucio debemos sumar, además, la carencia de una alimentación diaria equilibrada y la imposibilidad de beber agua limpia. Ya no hablamos de los venenos y pesticidas que estos pequeños aventureros pueden ingerir por "obra y gracia" de los enemigos de las mascotas.
  • Prohibiendo que las personas no identificadas como "cuidadores de colonias" deje alimentos para los gatos.
    La gente que ama los gatos y deja alimentos a su alcance tiene muy buena voluntad, pero por ignorancia pueden depositar alimentos que no son adecuados para los pequeños felinos (raspas de pescado, huesos de pollo, etc.). Estos alimentos pueden dañar la salud de los gatos, pero también, si no son ingeridos, se convierten en desechos orgánicos, en basura tirada por los rincones con el consiguiente y lógico riesgo sanitario que esto conlleva.

Muchas asociaciones están solicitando a sus respectivos ayuntamientos que se cree una base de datos de cuidadores de colonias felinas. Personas que se anoten en un registro municipal y se responsabilicen diaria o semanalmente de atender a "su" grupo de gatos.

Esteriliza gatos

Principales riesgos de una colonia felina sin control

Lógicamente, la presencia de decenas de gatos en un entorno espacial limitado conlleva riesgos y problemas tanto a los vecinos de la zona como a las mascotas del barrio. Algunos ejemplos:

  • La presencia de restos de alimentos sin consumir es fuente de infecciones y enfermedades. Además, esta basura atrae a plagas indeseables como las cucarachas o las ratas.
  • Los gatos sin atención veterinaria y que viven en un entorno no higiénico son más susceptibles de contraer enfermedades, afecciones que pueden contagiar a otras mascotas de forma directa o a través de sus heces y orines.
  • La presencia de tantos gatos y su sentido de la territorialidad puede provocar peleas entre ellos y, así, ruidos de golpes, maullidos nocturnos…

¿Qué se puede hacer?

La postura generalizada ante la problemática de las colonias felinas se puede resumir en tres siglas: CES, es decir: capturar, esterilizar y soltar.

Según los expertos y los amantes de las mascotas eliminar (asesinar) a los miembros de las colonias felinas no es una solución, es una barbaridad. Otra posible solución sería promover la adopción de estos gatos callejeros, pero tenemos que ser realistas: muchos de ellos llevan años y años en libertad, sería prácticamente imposible que se adaptaran a vivir en familia en un hogar humano.

La vía más lógica, sensata y humanitaria es intentar convivir en armonía con estos pequeños tigres urbanos y procurar que tengan cubiertas sus necesidades básicas de alimentación, higiene y prevención ante las enfermedades.

¿Y tú? ¿Qué opinas?



  Sobre el autor

Marta Barrero

“Se puede vivir sin perro, pero no merece la pena” es una de las máximas de Marta Barrero, nuestra redactora especializada en formación, comunicación y publicidad.

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