Cualquiera que haya tenido una de estas dos mascotas habrá podido ver como de vez en cuando le gusta morder las plantas que tenemos por casa o la hierba de la calle cuando salen de paseo. Es algo que nos choca bastante ya que ambos animales son carnívoros. Sin embargo, como intentaremos explicar, se trata de un comportamiento totalmente normal.

¿Necesitan hierba? ¿Pero no eran carnívoros?

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Desde la escuela nos han enseñado que los herbívoros comen plantas y los carnívoros a otros animales, pero estos conceptos no son tan estrictos como parecen. En la naturaleza, un animal herbívoro ingiere involuntariamente pequeños insectos cuando se alimenta de hierba. Para ellos no solo no es perjudicial, sino que les supone un aporte rico en proteínas y otros nutrientes. De manera análoga, un carnívoro salvaje, como parientes lejanos de nuestros gatos y perros, van a ingerir al animal al completo incluyendo las plantas que estos tenían en sus estómagos. Al igual en nuestro caso, no son capaces de digerirlas completamente pero sí que aportan algunos nutrientes no esenciales y fibra. Esto podría explicar que a nuestras mascotas, dado que no salen a cazar ni comen animales enteros, les guste mordisquear plantas cada vez que puedan. No obstante, como veremos a continuación, dependiendo de si se trata de un gato o un perro, los motivos pueden ser bien distintos.

Tu gato necesita esas plantas, pero no para lo que crees

La necesidad de ingerir plantas por parte de los gatos se hace patente cuando vemos que comercialmente existen plantas que se venden especialmente para ellos. Decir de paso que estas plantas no tienen ningunas propiedades especiales, salvo que suelen tratarse de hierbas de crecimiento rápido para que de este modo siempre estén disponibles para nuestros gatos. Como hemos mencionado, las plantas no les aportan ningún nutriente esencial a los carnívoros, por lo tanto a los gatos tampoco; pero ellos no lo ingieren por motivos alimenticios. La hierba contiene mucha fibra, la cual es ampliamente conocida por facilitar la excreción. De manera parecida, un gato consume hierba porque ésta ayuda a aglomerar las bolas de pelo y huesos de animales –si comió alguno- que se crean en su estómago. Además, las plantas despiertan en los gatos su reflejo regurgitador, ayudando a expulsar estas bolas. Es por este motivo que se recomiende colocar una planta al alcance de los gatos, sobre todo si se tratan de razas de pelo largo.

La hierba para los perros: lo primero que encontró

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La explicación para que los perros coman plantas, según un estudio de la Universidad de New England (Australia), es bien simple: tienen hambre. De hecho, según pudieron comprobar los investigadores, la ingesta de hierbas desciende conforme avanza el día y el perro va recibiendo más comida. La hierba sacia muy rápidamente a los perros, aunque no les aporte ningún nutriente. Es un comportamiento al que se pueden habituar y repetir luego, incluso cuando ya hayan comido. Solemos observar que los perros vomitan tras comer plantas, pero en realidad éstas no le hacen ningún daño. Sin embargo, parece ser que los perros con problemas estomacales sienten la necesidad de tomar estas plantas, ya sea para saciar su estómago como apunta el estudio mencionado, o para facilitar la expulsión de lo que quiera que le esté sentando mal. Es decir, vomitan porque están enfermos y no porque coman plantas. Es al contrario: comen plantas porque están enfermos.

Comer plantas es algo natural y no corren ningún riesgo

Las mencionadas arribas son las hipótesis más probables que explican los motivos por los que gatos y perros consumen plantas. Sin embargo, en el caso de animales salvajes, sí que existe una investigación que detalla que el comer hierbas tiene una finalidad, y ésta podría extrapolarse a nuestras mascotas. El estudio realizado en la Universidad de Kyoto sugiere que esta necesidad viene dada para facilitar la expulsión de parásitos intestinales. El consumo de plantas es mayor cuando son crías, ya que son más inmunes a estos parásitos. Como mencionamos a menudo, los animales domésticos conservan comportamientos juveniles cuando crecen, lo que podría explicar que sigan comiendo plantas cuando son adultos. Además justificaría también que los animales con problemas intestinales también las ingieran. Sea cual sea el motivo, todos los investigadores que han realizado estudios al respecto no dudan en aclarar que el hecho de que los gatos y perros consuman plantas es algo normal. Ni es perjudicial, ni se trata de un mal comportamiento por parte de nuestras mascotas, así que debería dejar de preocuparnos que de vez en cuando lo hagan.



  Sobre el autor

Juanfra Vázquez

Biólogo, etólogo y escritor. Aunando sus dos grandes pasiones, el comportamiento animal y la escritura, para ponerlas a disposición de Mascotea y de vuestras mascotas.

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