Los perros son seres maravillosos. Quienes tenemos la enorme suerte de convivir con uno o varios de ellos, sabemos que son muchísimos los beneficios que nos aportan y la ayuda desinteresada e incondicional que nos brindan.

Los profesionales también lo saben y es por eso que, en muchos ámbitos, los perros son utilizados para adquirir uno de los tantos beneficios que son capaces de ofrecer.

Es el caso de los perros de asistencia. Hace escasos días se celebraba la jornada "Entidades, Personas y Animales juntos con la dis-Capacidad", en Valencia donde se abordaba el tema de la intervención asistida con animales y cómo afecta y mejora la salud emocional y física de personas con discapacidad.

Los animales son capaces de motivar a los pacientes y darles un empujón para que tengas más ganas de trabajar.

Noticia Animales de asistencia

La Fundación ACAVALL trabaja, principalmente, con perros y caballos aunque también están empezando a introducir conejos, peces, tortugas y pájaros.

El objetivo es ayudar a niños con parálisis cerebral, niños con autismo, enfermos de Alzheimer o Parkinson o personas con las denominadas enfermedades raras entre otros. La ayuda que se obtiene es a varios niveles: emocional, cognitivo, social… pues mejoran la capacidad física de los discapacitados, su comunicación y la relación con otras personas por ejemplo. Como todos los temas que implican animales, existe una delgada línea entre quienes son partidarios de este tipo de trabajo y quienes no tanto al pensar que son usados como meros objetos de trabajo sin tener en cuenta sus necesidades.

Como en todos los temas que implican a animales de por medio, existe una delgadísima línea entre los defensores y detractores. Porque, realmente ¿Cómo son las condiciones de vida de esos animales? ¿Cómo se satisfaces sus necesidades? ¿Son realmente felices y trabajan con agrado? ¿O se le cohíbe de su instinto natural para servir única y exclusivamente al ser humano?

Está claro que, de algún modo, todos nos beneficiamos del placer de convivir con animales pero quizá debería haber algún tipo de normativa y regulación para los animales trabajadores. Para que, de algún modo, se salvaguardara su seguridad, su integridad y calidad de vida. Muchos tienen la suerte de estar al cargo de gente competente y comprometida con ellos pero, aunque sean excepciones, hay quienes no lo tienen en cuenta y es ahí donde aparece el conflicto de intereses.

¿Dónde está la barrera que separa los dos límites?



  Sobre el autor

Cristina de Dios

Licenciada en Periodismo por la URJC y especializada en Marketing y Comunicación por la UCM, es una apasionada de los animales, en especial de los perros, por quienes lucha diariamente para lograr una mayor concienciación sobre sus derechos y un mayor respeto hacia todas las especies.

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