Ya hemos comentado otras veces lo esencial que es poder llegar a entender a nuestros gatos. No solamente es crucial para poder detectar si algún comportamiento es extraño y que pueda deberse a alguna enfermedad o malestar de nuestros felinos amigos, sino que puede ser también una herramienta útil para comprenderlos mejor, conocer por qué se comportan así y evitar algunas conductas molestas. Un tema que ya hemos tratado anteriormente en el blog, y que siempre es motivo de conflicto, es la independencia y el supuesto mal genio de los gatos. Como ya vimos, el gato es un animal territorial y autosuficiente, pero también social. Es verdad que puede reaccionar más ariscamente que un perro, por ejemplo, ante una caricia, pero ello se debe a ello precisamente: son animales que no dependen tanto de sus amos y gustan de tener su propio espacio vital. En este artículo hablaremos sobre las señales de calmaque muestran los gatos y tiene como objetivo ayudarnos a limar esas asperezas con nuestros compañeros felinos. Los gatos tienen su especial forma de demostrar si están calmados o no. Aprendiendo el lenguaje de nuestros gatos podremos saber cuándo nuestra están calmados, que es cuando se mostrarán más receptivos a nuestras caricias y juegos.

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La cola, una gran herramienta de comunicación para los gatos

La cola es un perfecto reflejo de lo que nuestros gatos están sintiendo en todo momento. Observando la postura de ésta y sus movimientos, podremos conocer perfectamente su estado de ánimo. Cuando se sitúa verticalmente, ya sea recta o algo curvada en su extremo, es indicativo de tranquilidad, siempre que la mantenga más o menos quieta. Si la oscila de un lado a otro, solemos confundirlo con un gesto de felicidad, pero en realidad demuestra más bien todo lo contrario: el gato se encuentra irascible y no dudará en bufarnos si tratamos de acercarnos en momentos así. Lo mismo ocurre cuando los pelos de su cola se erizan. El gesto contrario a éste se da cuando sitúa su cola entre las piernas, en un claro ejemplo de sumisión. Éste último caso, junto al de la cola totalmente recta hacia arriba, son los ejemplos más claros de tranquilidaden nuestros gatos, demostrando su felicidad y abriéndonos las puertas a posibles roces y jugueteos.

Los gatos, animales de miradas esquivas

Aunque para nosotros es algo totalmente normal el mantener la mirada fija en el otro, para muchos animales, incluidos los gatos, puede suponer un gesto desafiante o amenazante. Especialmente con otros animales o personas que no conoce, mirar fijamente a un gato puede alterarlo mucho. Cuando pretendemos calmar a un gato, debemos cederle a él el control, dejar de mirarle y esperar que se sienta más tranquilo y se acerque a nosotros por voluntad propia. Cuando un gato se siente cómodo con nosotros, puede llegar a observarnos fijamente con los ojos ampliamente abiertos. En este caso, es una señal inequívoca de felicidad y curiosidad. Está buscando nuestra atención para que juguemos con él. Unos ojos entornados suelen suponer cansancio y ganas de irse a dormir, como ya vimos en este artículo, junto con otros síntomas de somnolencia gatuna. Los ojos de los gatos también pueden mostrar intranquilidad, o que se encuentran asustados, cuando tienen las pupilas bastante dilatadas.

Orejas erguidas, gato contento

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Como ocurren en otras mascotas, los gatos poseen unas orejas muy expresivas que le sirven tanto a ellos para mostrar su estado de ánimo con sus congéneres, como a nosotros para saber cómo se sienten. Básicamente, si un gato muestra sus orejas estiradas y erguidas, está mostrando su felicidad. Girarán tratando de localizar la fuente del sonido que les atrae y se mostrarán receptivos a nuestras carantoñas. Por el contrario, cuando las muestran agachadas o hacia delante, pueden estar mostrando que se encuentran a la defensiva o dispuestos a atacar, respectivamente.

Bigotes extendidos

Como ocurre con otras partes de su cuerpo, el bigote de los gatos no solo tiene funciones sensoriales, sino que además puede expresar a través de ellos su tranquilidad. Son unos órganos muy móviles, y van extendiéndose y moviéndose hacia adelante conforme su felicidad o curiosidad crecen. Un gato con los bigotes recogidos, extendidos junto a su rostro, es sinónimo de un gato asustado, irritado, que puede mostrarse agresivo, o incluso de un gato enfermo.

El frote de su cuerpo entre nuestras piernas

De esta conducta ya hemos hablado en la entrada sobre la sociabilidad de nuestras mascotas gatunas. Cuando un gato se frota contra nosotros nos impregna sus feromonas, tratando de decir que “somos suyos” o que nos considera parte de su familia. Es una señal de verdadero afecto, que solamente un gato calmado y contento hará.

Ronroneo, una señal confusa

El ronroneo de un gato suele significar tranquilidad y felicidad. Sin embargo, también puede ser señal de que un gato espera sentirse así, por ejemplo justamente antes de ir a comer. Por ello debemos evitar el acariciar a un gato solamente fijándonos en su ronroneo. Lo recomendable es buscar alguna de las otras señales o conductas de calma de las que ya hablamos, antes de arriesgarnos a acercarnos a un gato y que éste se sienta amenazado.



  Sobre el autor

Juanfra Vázquez

Biólogo, etólogo y escritor. Aunando sus dos grandes pasiones, el comportamiento animal y la escritura, para ponerlas a disposición de Mascotea y de vuestras mascotas.

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