Cada día más familias españolas deciden abrir las puertas de sus hogares a ese pequeño mamífero carnívoro llamado hurón. Las ventajas de elegir a este animal de compañía son varias: el hurón no necesita salir de paseo, sus necesidades higiénicas son básicas y su pequeño tamaño hace que alimentarle no nos salga por un ojo de la cara. Pero mucha gente cree erróneamente que adoptar un hurón tiene otras grandes ventajas: nunca se pone enfermo y no hace falta ponerle vacunas.

Estas dos afirmaciones son completamente erróneas.

Los hurones, como cualquier otro ser vivo, son propensos a sufrir enfermedades y afecciones. Algunas de ellas se pueden evitar vacunando, otras, como las diarreas, se pueden intentar evitar y, si no se consigue, tenemos que tratarlas debidamente. Hoy, en nuestro blog: la diarrea en los hurones.

Huron

Por qué se produce.

Hay varias causas fisiológicas que favorecen la aparición de la diarrea en nuestro hurón: es un mamífero carnívoro, su tracto intestinal es muy cortito, su intestino tiene muy poca cantidad de flora intestinal y su digestión es muy rápida. Son varios factores que provocan que los veterinarios especializados en exóticos atiendan de diarrea a decenas de estos animalitos todas las semanas. Que un hurón padezca de diarrea es bastante habitual pero ¿por qué se produce? Veamos.

Las causas principales por las que tu hurón puede sufrir diarrea son las siguientes:

Ingestión de productos tóxicos

Lo normal es que el hurón no se pase todo el día encerrado en su jaula. La mayor parte del día el animalito campa a sus anchas por nuestro hogar, olfateando, lamiendo… En esas correrías el hurón puede toparse con productos tóxicos para su salud como, por ejemplo, restos de jabón o de lejía, trampas para hormigas o cucarachas, insecticidas, gotitas de ambientados, etc. Todas estas sustancias son muy peligrosas para nuestra mascota.

Ingestión de alimentos no adecuados

A pesar de que existen alimentos especiales para hurones, muchos de sus cuidadores alimentan a sus peludos con alimentos secos especiales para otros animales, con restos de comidas, huesos, pieles de pollo… Excesos de grasas, azúcares o sal que no le vienen nada bien a nuestro pequeño amigo.

Parásitos

No solo los perros o los gatos pueden tener parásitos intestinales, también los hurones. Además, las particularidades genéticas de su aparato digestivo provocan que la infección de estos parásitos provoque en el hurón no solo diarrea sino otros síntomas y enfermedades todavía más peligrosos.

Infecciones por la bacteria Helicobacter Mustelae

Casi todos los hurones tienen la bacteria Helicobacter Mustelae en su tracto intestinal, pero solo se activa y provoca enfermedades cuando el animalito sufre estrés o alguna enfermedad crónica del aparato digestivo. Las dos principales enfermedades que causa esta bacteria son la gastritis y el cáncer gástrico y uno de los principales síntomas de estas patologías es la diarrea.

Infecciones virales coronavirus y rotavirus

Coronavirus y rotavirus son dos de las enfermedades víricas de nuestro hurón que podemos prevenir mediante la vacunación. Ambas enfermedades se consideran graves y tiene algo importante en común: la presencia de la diarrea como uno de sus principales síntomas.

Consecuencias de la diarrea.

Lógicamente, las consecuencias de la diarrea en nuestro pequeño hurón variarán en función de su origen (causa), intensidad, frecuencia y duración. También interviene, lógicamente, la edad de nuestro peludo y su estado general de salud. Será el veterinario el que determine las consecuencias de cada caso puntual, pero en principio, un hurón con diarrea es susceptible de padecer deshidratación, anemia, malestar general, decaimiento, letargo, pérdida de peso, etc..

El tratamiento.

Como siempre decimos en Mascotea, el mejor tratamiento es la prevención. En este caso las medidas que podemos adoptar para intentar evitar la temida diarrea serían las siguientes:

  • Eliminar cualquier resto de producto químico (detergentes, insecticidas, ambientadores) del suelo, rincones, patas de los muebles, etc.
  • Colocar las trampas para hormigas o cucarachas fuera del alcance de tu hurón.
  • Darle una alimentación adecuada y equilibrada.
  • Cumplir el cuadro de vacunas y revisiones que te indique tu veterinario de confianza.

¿Quieres saber más sobre los hurones?



  Sobre el autor

Marta Barrero

“Se puede vivir sin perro, pero no merece la pena” es una de las máximas de Marta Barrero, nuestra redactora especializada en formación, comunicación y publicidad.

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